Cigarrillos electrónicos ¿una alternativa al tabaco?


cigarrillo_electronico_alternativa_tabacoEl pasado 3 de octubre tuvo lugar el VI Debate sobre Drogodependencias: “De la vacuna al cigarrillo electrónico: ¿panacea o evidencia?” en el que compañeras de Menys Graus estuvieron presentes. En este debate el ponente Dr. D. José Ignacio de Granda Orive nos dio algunas claves para entender un poco mejor qué conlleva esta nueva moda de los cigarrillos electrónicos y, como se empieza a decir, convertirse en un vapeador.

La realidad es que no existen casi estudios rigurosos sobre este producto ya que muchos son realizados por las propias empresas que comercializan y hacen negocio con los cigarrillos electrónicos, sin embargo el ponente nos dio conclusiones de un par de estudios en el que se analizaron todos los componentes de cigarrillos electrónicos de más de diez marcas distintas.

Estos cigarrillos son vendidos como sanos y sin componentes cancerígenos pero los análisis revelaron que en la mayoría de los cigarros había componentes cancerígenos y elementos como la glicerina (que se usa como humectante) y los etilenglicoles. Sí es verdad que este cigarrillo reduce daños comparándolo con los componentes de un cigarro convencional, pero los pocos estudios existentes no permiten que los agentes de salud recomienden este producto para dejar de fumar ya que ni siquiera está comprobado que sea más eficaz que otros productos como los chicles o parches de nicotina. Tanto es así que la Organización Mundial de la Salud ha prohibido que se anuncie este producto como una forma de tratamiento contra el tabaquismo.

Por otro lado, los profesionales presentes en el debate han mostrado su preocupación sobre la falta de regulación de estos productos, pues se están comercializando de una forma agresiva en establecimientos específicos para ello o en general en cualquier establecimiento como zapaterías, comercios de alimentación, etc. Al mismo tiempo se utiliza la publicidad para atraer a las personas sin tener en cuenta la cercanía de colegios e institutos, ya que al no tener una normativa específica como el alcohol o el tabaco pueden hacerlo sin consecuencias legales. Y lo mismo ocurre con vapear en espacios públicos, hospitales, bares y restaurantes, colegios… al no estar regulado, las personas pueden vapear en cualquier sitio sin pensar que el humo que expulsan también contiene componentes perjudiciales para la salud.

Marisa Moreno, Trabajadora social y socia de Menys Graus

Enlaces:

Guía para dejar de fumar de la AECC

 

 

Deja tu comentario

Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *