Archivo Mensual: diciembre 2013


¿Compramos lo que necesitamos?

compramos_necesitamosEs cierto que en nuestro día a día necesitamos gastar nuestro dinero en comprar algunas cosas, por ejemplo comida o ropa. Hay una serie de necesidades que tenemos que cubrir, pero hay muchas formas de hacerlo. No es lo mismo comprar unos vaqueros en las rebajas que unos de una marca determinada que cuesten el triple.

Por eso, lo importante es saber si estamos comprando lo que necesitamos o solo lo que queremos, y sobre todo, analizar con sinceridad de dónde viene el deseo de comprar ese producto en concreto. El deseo de comprar algo que no necesitamos, o una versión más cara de aquello que cubre nuestra necesidad, viene muchas veces condicionado por las modas, que la publicidad alienta.

No hay nada malo en querer un producto determinado, el riesgo es que nuestra felicidad dependa de conseguirlo o no. O que lo necesitemos para sentirnos aceptados, parte de un grupo. Ningún grupo o situación que nos exija un precio o que suponga hacer o comprar algo que no termina de gustarnos vale realmente la pena. Tenemos la capacidad de elegir aquello que queremos comprar y llevar y aquello que no, porque podemos ser consumidores responsables.

 

Laura Ontivero, socia de Menys Graus


Los guardianes del equilibrio: Entrevista a Alberto Porta (parte I)

portada_normal2París, 1945. En un mundo devastado por la guerra, el equilibrio amenaza con romperse. Hugo es el cuarto hijo de los Maulen y ha sido entrenado como guardián. Le guste o no, ha nacido para mantener el orden en un mundo caótico y lleno de peligros que amenazan la misión de la Hermandad. Pero algo más importante, algo más terrorífico y superior, puede acabar con todo aquello por lo que los guardianes luchan, y sólo Hugo podrá impedirlo.

Esta es la sinopsis de Los guardianes del equilibrio: La balanza, la primera novela publicada por Alberto Porta que nos ha concedido una entrevista donde hablamos de sus motivaciones, la experiencia de ser un autor joven y de la relacione entre las y los jóvenes y la literatura. .

¿Qué te motivó a empezar a escribir?

Mi inquietud a escribir surgió cuando tenía quince años y conocí a una buena amiga que me animó a escribir historias juntos por mera diversión. Con estas primeras novelas aprendí, de alguna manera, las dificultades de un escritor. Una vez me sentí seguro fue cuando me arriesgué a escribir yo solo mis propias obras. La escritura me satisfacía muchísimo porque podía contar todo aquello que era incapaz de hacerlo mediante otro medio.

¿Te planteas escribir también para el público adulto?

No escribí “Los Guardianes del Equilibrio” pensando en un público concreto sino en lo que a mí me gustaría leer con mi edad actual. El resultado ha sido una novela de fantasía contemporánea dirigida a todo aquel lector del género, independientemente de la edad. Sí, me he planteado escribir para un público adulto exclusivamente, en el caso de que el género sea de fantasía o ciencia ficción. Para otros géneros debería entrenarme y sentirme cómodo como lo estoy actualmente en fantasía.

¿Crees que es posible que otras personas jóvenes de Mislata que quieran dedicarse a esto puedan conseguirlo?

Ganarse la vida exclusivamente con la escritura es muy difícil. Creo que sí es posible que otros jóvenes puedan publicar, pese a que la edad sea un obstáculo yo soy un ejemplo de que es una meta alcanzable. Hay que ser constante y luchador.

¿De qué forma puede fomentarse la lectura entre las y los adolescentes de Mislata, en tu opinión?

El colegio y la familia son dos pilares fundamentales para fomentar la lectura. Quizás podría ser más fácil si los niños y adolescentes tuvieran contacto posterior con la editorial o el autor, mostrándoles quién está detrás de las historias que leen. Otra alternativa podría ser mostrarles en qué consisten los clubs de lectura y lo divertido que puede ser leer en grupo y comentar la novela una vez finalizada.

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Jornadas que generan cambio personal y social.

En el mes de Octubre, l’ Associació Professionals de Joventud en la Comunitat Valenciana organizó las Jornadas “Jóvenes, profesionales, políticos: diálogo sobre las políticas de juventud” en las que parte del equipo de Menys Graus pudo participar y aportar como asociación juvenil.

Personalmente, no sabía qué me iba a encontrar y he de reconocer que ciertos prejuicios me hacían plantearme “¿Qué hace una chica como yo en un sitio como este?”. La política me encanta pero los políticos, eso ya es otra cosa. ¿Qué dirían? ¿Sólo hablarían de su discurso? ¿Podría tweetear una frase absurda a lo “relaxing cup”? Por lo que se refiere a los profesionales, a priori creía que me sentiría incómoda a nivel de conocimientos o sin mucho que aportar más allá de lo que hago en mi asociación.

Me parecía importante explicar las impresiones antes de participar en las jornadas para que se entienda bien el cambio de percepción después de asistir a ellas.

El primer día de encuentro fue un espacio para conocernos, saber quiénes somos y de dónde venimos, contextualizar las jornadas y lo más importante poner sobre la mesa nuestras ideas, debatir y aportar todo aquello que quisiéramos en materia de juventud.

En esta primera aproximación mi postura fue la de escucha y aprendizaje pues los profesionales lideraban y manejaban el debate.

Llegó el turno de políticos, me agarré a la silla y escuché atentamente. No había muchos, pero a veces es mejor ser pocos y bien avenidos. No me gusta generalizar, sé que hay políticos decentes y profesionales, pero como no suelo ver muchos, a veces creo sinceramente que es un mito. En estas jornadas pude ver personas que se dedican a la política, que aunque con un discurso e ideas marcadas, se preocupan por la juventud, tienen una actitud de escucha y abierta a la participación.

Los últimos en hablar, no sé si por coincidencia o por una reproducción de la realidad social en la que vivimos, fuimos los jóvenes. En nuestras aportaciones se pudo observar indignación, reflexión y crítica constructiva.

En general, creo que fue un buen comienzo para situarnos y sobre todo para evidenciar la separación que existe entre los tres colectivos. La clave en juventud para mí es el trabajo cooperativo, conjunto y sobre todo en el que todos los agentes estemos presentes, los profesionales y los políticos no avanzan sin la juventud.

El segundo día fue muy variado, por la mañana el protagonismo era para los jóvenes. Cada una presentó el proyecto en el que participa y este intercambio fue muy gratificante ya que pudimos ver otras formas de hacer las cosas, similitudes y diferencias, soluciones para las mismas dificultades. Se presentaron proyectos muy distintos de distintas zonas de España como Andalucía, Islas Baleares, Cataluña…

Nosotras presentamos la asociación Menys Graus y nuestro proyecto más relevante en estos momentos, Mislata ON.

Después, por separado, cada colectivo habló de las conclusiones del debate del día anterior y se pusieron en común. Esta vez la participación en el debate fue más equitativa, y los jóvenes que asistimos pudimos aportar más que en el debate anterior, siendo realmente un diálogo entre las partes. Aunque el lenguaje, la experiencia, las percepciones e intereses nos alejan, “poquet a poquet” hemos de ir acercando dichas diferencias para generar sinergias en materia de juventud.

Por la tarde, Domingo Comas nos hizo una revisión histórica sobre cómo las familias han ido educando a los jóvenes y como esto ha hecho mella en la situación de la juventud actual. Yo me quedo con su idea sobre que a los jóvenes actuales no se nos ha educado en la toma de decisiones y quizás el camino a seguir en esta etapa post-democrática es como dice Comas espabilarse y empezar a tomar decisiones.

El último día no pude estar en los talleres de formación “Procomún aplicado a las políticas de Juventud” a cargo de ColaBoraBora y “Comunicación para los tiempos que corren” a cargo de la Ong Diseño Social. Mis compañeras, sin embargo, finalizaron muy contentos las jornadas, con muchas ideas a raíz de estos cursos y sobre todo con motivación para seguir mejorando día a día.

Para finalizar, considero que este tipo de encuentros son muy interesantes pero sobre todo necesarios para que en este ritmo acelerado podamos hacer una parada, pensar, compartir y reflexionar. Creo que después de participar, nadie, ni joven, ni político, ni profesional se fue indiferente y ese es el primer paso para un cambio personal que ayude a transformar tu entorno y a la sociedad en general. Por este motivo, creo que es imprescindible que aumente el número de personas que acuden a este tipo de jornadas, sobre todo personas jóvenes y políticos ya que sólo con una actitud activa, de escucha y colaboración de todos los agentes podremos transformar aquellos aspectos necesarios en materia de juventud.


XXII Jornadas sobre Drogodependencias

El pasado 14 de Noviembre el Plan Municipal de Drogodependencias de Valencia, en colaboración con la FAD, organizaron la XXII Jornadas sobre Drogodependencias con el título “Las adicciones hoy: percepciones y responsabilidades”.

Hablaron del componente social que tiene el consumo del alcohol, pues su consumo es más habitual en jóvenes cuyas amistades consumen que en el caso de jóvenes cuyo grupo de iguales no lo hace. También hablaron de la relación que existe entre el brigde drinking y el consumo de cannabis.

Reflexionaron acerca de la falta de sensibilidad social en cuanto a las problemáticas que generan las drogas, del endurecimiento de la legislación en materia de drogas (pues hay menos delincuencia derivada del tráfico y consumo de drogas pero un altísimo porcentaje de presos son adictos), de los grandes resultados que la red pública de atención a drogodependientes ha conseguido evitando situaciones de desamparo, y de la tardía capacidad de reacción que dicha red tiene ante el mercado.

Destacamos la reflexión acerca del tratamiento de las drogas (en este caso legales) en los medios de comunicación, que suelen asociarle valores como la integración en el grupo, la transgresión, la alegría o la vitalidad.

También destacamos la gran intervención del psicólogo social Ismael Quintanilla, que con mucha vitalidad y humor explicó como los sucesivos cambios en la sociedad afectan al consumo. Pasamos de una sociedad agrícola piramidal basada en las necesidades a una sociedad industrial de masas movida por los deseos, y ahora a una sociedad de la información que pasa de los deseos para obsesionarse con las apariencias. Y de esta obsesión por aparentar se aprovechan las empresas que nos venden productos asociados a la superficialidad.

Nos volvemos a casa con un montón de reflexiones y muchas más ganas de continuar haciendo lo que hacemos, ofrecer alternativas atractivas para jóvenes de nuestro municipio.

David Latorre, socio de Menys graus y Educador social